Me llamo Ester y soy la Sombrerera, decidí anteponer aquello que me hacía feliz en la vida a lo que se supone que debía hacer, y arranqué aventura con la ilusión de quien hace algo que verdaderamente le apasiona. La Sombrerera nace como respuesta al gusto por la costura que desde pequeña tuve. Iba a desfiles con mi padre, que se dedicaba al mundo de la moda, además mi abuelo y mi bisabuelo fueron sastres, por lo que la inspiración me viene de familia. Sin embargo, estudié matemáticas, que aunque parece que no tenga nada que ver me estructuró la cabeza. La primera colección está inspirada en los años veinte y cuidada hasta el último detalle. Diseño yo misma los modelos, elijo las telas y creo todos los sombreros y turbantes. Todas mis creaciones son distintas, porque todos somos únicos y en la variedad está el gusto.